lunes, 2 de noviembre de 2009

Amicitia

El anciano miró primero las polvorientas fotos que descansaban en aquel estante desde tiempos inmemoriales y luego dirigió su mirada a los niños que le miraban expectantes, como si estuvieran a punto de escuchar la más emocionante historia jamás contada.
-¿Qué quienes son?-Preguntó el anciano, repitiendo, pensativo, la pregunta que le acababan de hacer- Eran mis amigos, junto a ellos pasé lo mejores momentos de mi vida…-se hizo un largo silencio en el que los niños no se movieron, quizás esperaban que la historia emocionante empezase tras esa pausa. Las lágrimas empezaron a aflorar de los cansados ojos del anciano, que las limpió rápidamente con la manga de su jersey. Los niños aún le contemplaban embobados, era evidente que no se iban a dormir sin haber escuchado una historia, él sonrió- Hace mucho, mucho tiempo, estábamos todos en la playa, había sido un día genial, desde luego, todos lo eran. Comíamos helado, de avellana, sí-añadió mirando al más pequeño- subía la marea y teníamos que construir pronto un castillo… -poco a poco los ojos de los niños se cerraron. Él los miraba, feliz, nostálgico a la vez.-Algún día, comprenderéis lo que es la amistad, viviréis días inolvidables, tendréis problemas que os parecerán terribles en esos momentos, perderéis muchos amigos y ganaréis otros tantos, aprenderéis de ello, seréis felices, creceréis con ellos-Añadió en voz baja mientras los arropaba con cariño- Y, algún día, cuando todos se hayan ido ya, vuestros nietos os preguntarán, ¿Quiénes son esos de las fotos? Y con gran dolor responderéis: eran mis amigos, junto a ellos pasé los mejores momentos de mi vida…-Ya había girado el picaporte de la puerta- Aún os queda un largo camino que recorrer y yo no estaré ahí para verlo, pero estoy seguro de que os irá bien, puedo verlo en la luz de vuestros ojos…-El anciano se fue a dormir, ya no trataba de ocultar las lágrimas que recorrían su deteriorada piel, se metió en su cama y soñó, soñó que todos habían vuelto, volvían a estar, juntos y felices.

domingo, 11 de octubre de 2009

Bah XD

Era una noche cubierta y cálida, todo se encontraba en calma, la calma que vaticina una tormenta, a pesar de ello, se podía vislumbrar alguna estrella titilando en la lejanía.
Dos jóvenes hablaban en la cima de un acantilado.

-¿Qué pasa contigo?
-Nada.
-No eres el mismo de siempre.
-¿Acaso eso es malo?
-Si, muy malo ¿Dónde esta la buena persona que conocí?
-¿Te refieres a aquel idiota al que todo el mundo pisoteaba e ignoraba?
-No, me refiero a mi amigo.
-¿Amigo? No, alguien al que solo quieres por que te escucha, alguien al que sólo haces caso cuando no hay nadie más, alguien de quien te aprovechas para llegar a sus amigos y luego pasar de él, alguien al que apenas eres capaz de escuchar cinco minutos seguidos, alguien que… no te importa, ese alguien, NO es tu amigo.

-La luz de luna bañó en ese momento, con claridad, el pecho del chico, la chica no pudo por menos que enmudecer al ver la cicatriz que lo surcaba. El chico reía entre dientes.

-Nunca me preguntaron si quería un corazón, nunca nadie se molestó en comprobar que por su culpa… sufría, ahora, eso que nunca debí poseer descansa en el fondo del océano, dónde nadie lo encontrará jamás, no habrá más dolor para mi.-Añadió aún sonriendo, era algo que siempre le había gustado, reír, cosa que no había cambiado después de arrancarse el corazón.

-No más sentimientos, no más penas, no más dolor sin sentido, no más sacrificarse por los demás en vano. Ya no soy el idiota que conociste, nadie volverá a tratarme como si no fuera nada. El mundo esta muy mal, el reino de los sentimientos en el que vivís lo destroza todo, solo causan problemas.

-¿Has renunciado a tu corazón por mi?

-Ese ha sido siempre uno de tus defectos… sigues siendo igual de egocéntrica… No sólo por ti, amistad, amor… Todo trae dolor, yo sólo quería ser feliz, me habría venido bien alguien que me escuchara, pero nunca tuve la suerte que tuviste tu, tener amigos como lo fui yo… Sólo quería sentir que no estaba solo. Pero tú, alguien por quien habría dado mi propia vida por salvar, nunca me tuviste en cuenta. No finjas que ahora te importa, ¿Crees que me importa que llores? ¿Crees que ahora mismo puede importarme alguien?

…No tengo sentimientos.-Dijo riendo mientras avanzaba hacia ella que retrocedió a la par hasta el borde del acantilado, no sabía que le producía más miedo, si el abismo que tenía detrás de ella o el joven que la contemplaba a escasos centímetros de su cara, podía sentir su aliento cálido acariciando su piel… Sin saber por que en ese momento lo único que quería era besarle… Y eso hizo, pero a los pocos segundos notó como algo iba mal, sus pies no estaban sobre nada sólido, cuando abrió los ojos se dio cuenta que lo único que impedía que cayese al vacío era el abrazo del chico al que besaba.

-Demasiado tarde.- Dijo el joven cuando liberó a la joven de su abrazo. Permaneció un rato contemplando la inmensidad del océano.
-Yo te quería…

Alaaa toma emada xDD (además es malísima, este tipo de cosas no se escribirlas xD)

martes, 29 de septiembre de 2009

La minoría

La semilla de la enemistad está plantada, redes de mentiras ocultan la verdad, lo que hoy dicen unos, mañana influirá en importantes decisiones. La credibilidad de las personas flaquea por culpa de otras, lo que ayer se aceptó sin reservas hoy se cuestiona, se analiza desde todos los ángulos, se sopesa con cuidado en una balanza que se rompe. Promesas y días felices ahora son sólo borrones en la mente, firmes muros levantados con esfuerzo empiezan a resquebrajarse.
Numerosas convicciones se convierten en angustiosas dudas.
¿Quién miente? Cómo saber quien miente cuando el odio entre las personas es equivalente y se sabe que cualquiera haría lo posible por desacreditar a la otra.
¿Qué hacer en ese mar de dudas? Cuando estás, sin quererlo, en medio de una silenciosa batalla que no te corresponde.
La contienda a comenzado, ambos bandos han levantado sus estandartes de guerra, las dudas, su mejor arma, flaquezas, la confianza en uno u otro, objetivos… De eso ya no se puede estar seguro.
¿Quien caerá? ¿Quién perderá algo? Aún no existen respuestas a esas preguntas.
Ahora se trata de aferrarse a algo.
¿Son realmente capaces las palabras de alguien de cambiar tanto las cosas?

jueves, 10 de septiembre de 2009

Miss that face

Recorría las oscuras calles de la ciudad si titubear, cualquier otro se abría perdido con facilidad, pero él sabía a dónde iba. Una llama que descansaba, solitaria, en la palma de su mano alejaba la oscuridad. Ahora lo tenía todo tan claro… Siempre había estado delante de sus narices, TODO cuanto anhelaba le había observado en las largas tardes en blanco, vacías y sin sentido junto al mar, alguien se había encargado de que así fuera, de que no encontrara paz después de tanto sufrimiento.

Ya había llegado a la playa, contemplaba el acantilado, era algo imponente, majestuoso en tan despejada noche…

Se acercó a él lentamente, había esperado dos años, ¿Qué importaba si se demoraba unos segundos? Recordaba cómo, cuando estaba a punto de acostarse, una súbita inspiración le había hecho salir corriendo de su cama, vestirse apresuradamente y salir a las frías calles de la ciudad en la que vivía con la certeza de haber dado en el clavo esta vez.

Estaba al pie del acantilado, unas palabras que abría deseado olvidar se iluminaron en la dura piedra “Entra mortal, solo hallarás dolor” las grietas de la pared se ensancharon, tenía el hueco justo para pasar y al hacerlo las piedras se volvieron finas cuchillas que rasgaron su piel.

Una vez dentro sólo oía el crepitar de las llamas que ardían en su mano. El interior de la cueva era lúgubre y poco acogedor, se veían múltiples sogas colgando y estacas clavadas por doquier. –Claro.- Pensó, -Instrumentos para hacer daño, para crear dolor, que típico de ellos y que absurdo y anticuado.- Entre ese y otros oscuros pensamientos avanzó por la estrecha gruta.

Un joven que aparentaba no más de quince años le miraba sonriente sentado en un saliente de la pared. Parecía estar esperándole. –Ha pasado mucho tiempo desde la última vez eh.- Dijo el que estaba sentado sin dejar de sonreír, sus ojos verdes atravesaban a su visitante, que por lo que parecía no era inesperado.

Las llamas se avivaron en la mano del recién llegado convirtiéndose su brazo y parte de su cuerpo en fuego, no iba a hablar, sólo quería destrozar a aquel que había hecho lo mismo con su vida y ahora se mofaba de él.

Dónde antes se sentaba el chico ahora había hielo que se movía vida propia… Fuego y hielo chocaron en una dura batalla, al final la llama pudo con el agua, que se evaporo y desapareció…

Y allí se encontraba el torturado hombre que podía convertir su carne en fuego a voluntad, sólo, en medio de la oscuridad, oyendo alejarse la risa de su mortal enemigo.

En el suelo estaba el colgante de su amiga, dos años desde que lo viera por última vez, dos años desde que la viera sonreír, dos años echándola de menos, recordando todos los momentos felices, ahora el colgante del Ying y el Yang que siempre había llevado con ella estaba ante él, como demostrándole que seguía existiendo, pero era inalcanzable para él, el destino había vuelto a burlarse de él…

viernes, 14 de agosto de 2009

u_u

Siento algo dentro, como un mecanismo de relojería que quiere estallar destrozandome a mi y cuanto me rodea...Cada latido de mi corazón es como una puñalada helada... He perdido un todo, ¿Me deja eso en un nada?
La nada... La inexistencia... Debe de ser algo tan fácil y cómodo...xD
Y aunque el todo y la nada son conceptos muy abstractos creo que, hoy, entiendo mejor que es mi todo y que es mi nada. Hoy entiendo mejor lo que es un verdadero vínculo, lazo o como quieras llamarlo. Hoy he perdido algo que espero recuperar dentro de un año.

viernes, 7 de agosto de 2009

Se dice que un campesino se enamoró de una ninfa del bosque, la cual por entretenimiento adquirió aspecto humano y se unió a su mundo, no duró mucho junto al campesino, no obstante, durante el tiempo que permaneció entre los mortales forjó lazos con otros, descubrió lo que era el verdadero amor y la verdadera amistad, lo primero la dañó, pues no estaba acostumbrada a que nadie jugara con ella y menos aún a que la rechazaran después, sin embargo estaba ya atrapada en el cruel mundo de los mortales y era incapaz de volver con los suyos. Los lazos de amistad eran fuertes si, pero… La presencia del hombre al que quería la consumía lentamente, llegó un momento en el que no pudo más, se despidió de sus amigos, sacrificó la amistad por el amor, perdiendo ambos…
Cómo hacerlo, cuando empiezas a comprender… Que no hay regreso posible, que todo llega y nada dura, por maravilloso que sea, para siempre.
¿Cómo se le dice adiós a lo mejor que has tenido?

martes, 4 de agosto de 2009

A la vuelta de la esquina

No estaba segura del porqué, pero habían vuelto, arrastrando consigo el pasado que de tan buena gana había despedido hacía unos años… En realidad, sabía que ocurriría, era algo así como su destino, estaba segura, no obstante, siempre había guardado la esperanza de poder esquivar su final como había hecho con tantas otras cosas, estaba claro que ahora no iba a ser así, las tretas y los juegos se le habían acabado hacía ya algún tiempo.Los años de paz se habían acabado, no había piedad para los traidores y lo sabía. Dedicó un momento a pensar en esos felices años de tranquilidad, por fin había encontrado gente que la apreciaba de verdad, amigos, también había encontrado un trabajo honrado, había sido como un sueño después de una pesadilla que ahora volvía para darle fin. Su pasado había vuelto para enfrentarse a su futuro y el choque de esos dos titanes iba a acabar con su vida.

-Lin… -Dijo uno de los encapuchados.
Se dio cuenta de que en realidad pasado y futuro como algo lineal no existían para ella, eran un ciclo, dos realidades que se perseguían mutuamente para acabar la una con la otra.

Echaría de menos vivir…

Pensó que ya era hora de hacer algo por el mundo, sin embargo estaba muy débil, miró el montón de cadáveres que hasta hacía poco habían sido sus amigos, gente inocente cuyo único error había sido conocerla… Ya nada le alentaba a vivir…


Y no sin gran esfuerzo expiró el que sería su último aliento, ahora empezaba un nuevo viaje…