viernes, 29 de abril de 2011

Atención deficiente de la visión

Nos encontramos en atención deficiente de la visión, si hacen el favor de mirar a su derecha podrán contemplar a un mono robándoles el dinero sin que opongan resistencia y a su izquierda al mismo animal entregándoselo a la mujer que se coloca en el campo de visión del colosal elefante blanco salido de la nada, el mismo que, despistado, ha pisado una de las patas del perro. Ahora, prosigamos, nos adentraremos en la espesura, no se separen…

domingo, 6 de marzo de 2011

Sueños, fantasmas e historia

-Es evidente que la mataste, Manson. La colilla que había en la habitación contigua es de tu marca favorita, una marca realmente rara por estos lares, la melodía que sonaba en el piano sólo podía ser obra tuya, ningún criminal de pacotilla habría sido tan descarado de permanecer en la casa tocando mientras encontraban el cuerpo, la disposición de los muebles, la fecha y la hora, todo coincide con el golpe que te catapultó a la fama. Además, tu coartada cubría la supuesta hora en la que se realizó el crimen, pero ya ha quedado claro que este se llevó a cabo casi 2 horas antes, momento en el que eras la única persona de la casa que no estaba en el comedor, soslayando la falta de el señor Rogers que ya ha demostrado su inocencia.

-Abrumador, como siempre señor Holmes, no esperaba menos de una leyenda viva como usted. Realmente ha causado la ruina a muchos criminales, ¿Cree que hará lo mismo conmigo?

-No me cabe la menor duda y, no se moleste, será inútil.

-¿Y si le matará a usted, aquí y ahora? Me iré del país y nadie sabrá nunca que ocurrió en esta mansión, además habré terminado con uno de los mayores enemigos del sueño apocalíptico.

-Tan tenaz como siempre… Pero, incluso un genio como el tuyo pasa por alto las más deslumbrantes evidencias. Soy un sueño Manson, no puedo morir. Y tu, no estas aquí realmente, estas muy lejos, cumpliendo condena por los crímenes que cometiste.

martes, 1 de febrero de 2011

viernes, 31 de diciembre de 2010

Drowing Sorrows

Era un día mágico y de cambios, todo resultaba muy entretenido, miradas que denotaban interés, reencuentros, música, alegre griterío de fondo…
La bebida lo había vuelto todo mucho más interesante aún, durante horas mantuvo conversaciones despreocupadas y carentes de sentido o importancia, bailó, se rió, bromeó, se divirtió.

La noche trajo frío y este, nieve. Pasaba el tiempo, todo era perfecto, todo excepto él. Había aparecido a medianoche y ella era la última persona a la que esperaba encontrar, se había quedado mirándola fijamente desde el marco de la puerta, mientras retazos del pasado acudían a su memoria, surgieron demasiados sentimientos, pero primó el odio, luego se había visto arrastrado por el torrente de gente que entraba y salía.

Afuera la nieve ya había empezado a cubrir y Hallie ya se había decidido a pedirle cuentas por lo que decía de ella, se excusó ante sus amigos y fue en su busca, estaba con otra a la que solo conocía de vista, pero al verla y adivinar sus intenciones también se excusó y se fue a sentar al lado de ella. Kevin farfulló excusas acerca de los insultos que le había dirigido a sus espaldas mientras pedía más alcohol. Tras la tercera copa todo parecía menos importante, surgían sentimientos más primarios, menos elaborados, el mundo se desdibujaba a su alrededor.
-Nos vemos.- Dijo Kevin con una sonrisa pintada en la cara antes de irse.
La noche se cernía sobre ella, el paisaje dejado por la nieve resultaba hermoso a la débil luz de la luna, no atinaba a recordar nada más bello.

Había llegado al lugar, a un lado, el camino de vuelta a casa, al otro un bosque que se le antojó mágico, la excitación que suscita una aventura inminente invadía sus sentidos, -Realmente… No hay nada de malo en eso… No tengo esa clase de limitaciones- Pensó mientras se adentraba entre los árboles nevados. Algo la agarró, no era del todo desagradable, por lo que siguió avanzando, pero empezaba a sentir miedo, sentía una mano invisible asfixiándola, ¿Sería su conciencia?... … Pero ya lo había estropeado, no había marcha atrás. Sus ojos, impregnados de lágrimas, minaron la fuerza del agarre que, poco a poco, desapareció.

La lluvia se llevó la nieve, el paisaje ya no era blanco, ni puro, todo estaba embarrado y resbaladizo.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Deja caer el velo

Cuz it´s all in your head

Atardecía en Berlín y una familia que visitaba la ciudad decidió tomar un descanso en una concurrida cafetería del centro.
Dentro un hombre de traje daba una charla acerca de su nuevo libro ante un público boquiabierto, había multitud de prensa en la sala que, a empujones, trataban de captar la atención del conferenciante que se limitaba a sonreírles cortésmente. La charla se alargó cerca de media hora más, tras lo que el escritor despareció tras una de las puertas en medio de un sinfín de aplausos.
La familia había conseguido hacerse con un buen sitio y no se encontraban en disposición de volver al hotel pronto, Dalí leía ávidamente la guía de Berlín en busca de lugares importantes que aún no hubieran visitado cuando su hijo pequeño empezó a sacudirle la manga insistentemente, señalándole a un hombre que se estaba despidiendo del dueño del bar –Es él papa, es él...- Repetía sin descanso –El hombre de las fotos.- Y en efecto, allí se encontraba el hombre que había dado la conferencia, ya sin su traje y sin luces. En un primer momento Dalí no le prestó demasiada atención y volvió a su guía, pero mientras lo hacía algo acababa de despertar en su mente, un vago recuerdo empezó a abrirse paso. Al alzar la mirada le dio un vuelvo al corazón, le faltó tiempo para recorrer la distancia que lo separaba de su viejo amigo que lo recibió sorprendido.

Más tarde ambos compañeros tomaban una copa en la terraza de un caro hotel del centro.

-Como pasa el tiempo verdad.-Dijo Dalí con aire nostálgico- Hace dos días estábamos trabajando en aquella maldita librería y míranos ahora.
-Eran otros tiempos… Y que tiempos… ¿Te acuerdas? Nuestro cigarro, nuestro café de media mañana, nuestros planes de futuro, en aquella época todo nos parecía un gran logro.

-¡Y tanto! Creíamos que estábamos haciendo algo realmente grande, aún recuerdo la forma en la que me emocionaba cuando entraba algún cliente, solo a mirar, claro-Añadió riéndose.- Y ambos soñábamos con llegar a la cima del mundo.

-¡Y ibamos a llegar, por supuesto! Pensabamos que teníamos el mundo a nuestros pies y que este no iba más allá de la plaza mayor. Es una pena que no podamos volver a esos tiempos… -Lamentó el famoso escritor.

-Con nuestros grandes proyectos… Tantas ilusiones, tantos objetivos, tantas oportunidades… Y el futuro más esperanzador que jamás pasara por mi imaginación se extendía frente a nosotros como incitándonos a seguir, alentándonos a soñar… ¿Qué paso entonces? ¿Qué fue de todo aquello?-Preguntó Dalí, a pesar de que conocía la respuesta que a decir verdad no parecía tan siquiera esperar mientras mantenía la mirada perdida en las estrellas.

-Recibiste aquella oferta de trabajo fijo en el banco… La librería poco a poco se fue a pique… Fuimos perdimos contacto y nuestros caminos se separaron… Creo que nunca podré olvidar el día que la cerraron, si he de ser sincero, no fui capaz de levantarme de la cama en una semana y la imagen de “se vende” atormentaba mis sueños.-No había rencor en su voz, pero si esbozó una mueca de dolor.-Y aún lo hace a veces…

-Sí… Fue como si todo aquel maravilloso mundo de ensueño se cayera de golpe dejando ver el gélido mundo real donde empecé a trabajar… Y lo que viene después… Bueno, como se suele decir, es historia.-Dijo Dalí con un imperceptible deje de lamento en su voz. -Pero, hay algo que no acabo de comprender… Eramos iguales, dos críos soñadores, ¿Por qué entonces hemos acabado de formas tan diferentes? Quiero decir… Mírate ahora, eres rico, famoso, viajas por todo el mundo, te casaste con la mujer que amabas, te dedicas a aquello a lo que siempre quisiste… Mientras tanto yo… No voy a decir “me pudro”, pero tengo una vida normal, llego a fin de mes y todas esas cosas, pero ¡caramba! Pagar estas vacaciones ya me da quebraderos de cabeza y desearía poder viajar por todo el mundo y no aguantar a mi jefe, el mismo que nos ofreció aquel puesto en el banco… ¿Por qué hay tanta diferencia entre nosotros?

-Creo, amigo mío, que la diferencia fue que dejaste de soñar demasiado pronto…

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Vámonos a California...

“Hay un momento y un lugar para todo, pero los momentos pasan y los lugares quedan vacíos”


Yo solamente sé que, a pesar de las adversidades, uno puede levantarse cada día y luchar, porque por cada golpe recibido, habrá un gesto de una persona, gestos que hagan que cada día cuente. Sze

¿Y que pasa por que hoy nos retiremos? Nadie es quien para meterse en ello, por que mañana, nos comeremos el mundo.

domingo, 31 de octubre de 2010

It was easy to learn, hard to forget and impossible to forgive

Estaba tocando el piano, sus ancianos dedos, torcidos ya por la costumbre, recorrían el instrumento libres de errores. Mientras cerraba los ojos creía ser capaz de sentir como otra mano acompañaba a la suya en única armonía, esto le hacía esbozar una tonta sonrisa de complacencia, pero al abrirlos, su rostro se volvía melancólico, al volver a cerrarlos, creía sentía su presencia, las promesas de una larga vida se tornaban en palpables, su cálido aliento acariciaba su cara una vez más, era volver en el tiempo. Gritaba en silencio se quedara, mas en silencio el espejismo le dejaba. No era capaz de dejar de tocar aquella melodía, que no hacía más que atormentarle, devolverle a un pseudo-pasado, a vivir una vida que se perdió, junto a la persona que amó.

Por eso, escribió aquello, aquello de que nunca puedes dejar lo que quieres irse sea lo que sea, de la forma que sea, por que entonces, quizá la vida no sea vida y no merezca la pena como tal. Lo escrito inundaba las paredes del teatro y, a su percepción, música y letras se unían en la mente formando otro concepto, algo diferente para lo que no existe acepción y que esta por encima del conocimiento humano.