"Yo no necesito el momento preciso"
Te vi. No podía creerlo. Estabas ahí. Después de todo este
tiempo la misma sensación que solía hacerme feliz me noqueó. El corazón me dio
un vuelco al golpearle todos esos sentimientos que pensé que había
perdido, ¿dónde demonios se habían escondido?
Se sentían como el primer día.
Estabas ahí sentada, en el parque, nuestro parque, con esa
sonrisa. La misma de siempre por la que habría dado mi vida.
Recordaba tu voz,
tu cara, tus labios, el color de tus ojos. La forma en la que caminas, había
guardado cada una de tus facciones, cada uno de tus gestos. Estaba todo en mi
mente, intacto. Te había echado de menos.
Recordaba ese día, ya había ocurrido. Tú te apoyabas en mí,
yo te sujetaba. Nos mirábamos. No hablábamos, no hacía falta, te acariciaba el pelo, éramos
felices.
El último aviso para subir al tren me hace perder el hilo de
mis pensamientos. Recuerdo este día, no hemos cambiado.